El futbol mexicano nunca se ha caracterizado por ser una cantera importante para Europa y a pesar de que existen muchos casos de éxito, la mayoría no logra consolidarse. Durante décadas, jugadores aztecas han probado suerte en el viejo continente, donde prácticamente pasaron desapercibidos. Futbolistas como Manuel Negrete, José Manuel de la Torre, Omar Bravo, Eduardo Herrera y hasta Diego Lainez quedaron muy lejos de cumplir con las expectativas. Desafortunadamente, la lista de mexicanos que no triunfaron en Europa es amplia y al parecer el número seguirá creciendo. Habilidoso delantero surgido del Monterrey, Francisco Javier Cruz tuvo la oportunidad de jugar en España con el Logroñés. El ‘Abuelo’ se marchó al futbol ibérico en la temporada 1988/89, pero únicamente pudo quedarse un semestre y rápidamente fue repatriado por sus amados Rayados. El nacido en Ciudad Nezahualcóyotl hizo historia al convertirse en el primer futbolista mexicano en Italia. Pedro Pineda se integró al AC Milan en abril de 1991, pero el plantel estaba plagado de figuras y jamás pudo debutar con el primer equipo, y fue así como inició un largo andar por el balompié azteca.
Países Bajos se ha convertido en el mejor destino para jugadores mexicanos y el primero en hacerlo fue Joaquín del Olmo. Con experiencia en Tampico Madero, Veracruz y América, el ‘Jaibo’ llegó al Vitesse en la temporada 1996/97 y a pesar de que tuvo cierta regularidad, Necaxa lo convenció de volver un año después. Después de su participación en el Mundial de Alemania 2006, el ‘Kikín’ sorprendió al dar el salto a Europa con el Benfica de Portugal. El histórico delantero de las Chivas fue traspasado al Deportivo La Coruña para el arranque de la temporada 2008/09. El olfato goleador de Omar Bravo no funcionó en la Primera División de España, donde únicamente registró tres anotaciones en 20 partidos y seis meses más tarde fue repatriado por Tigres. Canterano de Pumas, Efraín Juárez robó miradas en el Mundial de Sudáfrica 2010 y de inmediato dio el salto a Europa con Celtic Glasgow. Mundialista en Brasil 2014, Carlos Alberto Peña se marchó como figura al Rangers de Glasgow después de un paso discreto por Chivas. El ‘Gullit’ dejó algunos chispazos de calidad en el futbol de Escocia en la 2017/18, aunque las indisciplinas no le permitieron triunfar y un semestre después volvió a la Liga MX con Cruz Azul. Oswaldo Alanís destacó como defensor central en Santos Laguna, Chivas y Selección Mexicana. Sus actuaciones le permitieron arribar a España con el Getafe en julio de 2018, pero el zaguero michoacano no entraba en planes y de inmediato fue traspasado al Real Oviedo de la Segunda División, misma en la que apenas tuvo actividad durante una campaña. En las filas del Club León demostró que estaba listo para retos más grandes y fue así como Chivas le dio una segunda oportunidad.
Esta nueva edición del Diccionario del español actual parte de la publicada en 1999 y continúa la labor del equipo dirigido inicialmente por Manuel Seco; en la presente edición, como en la anterior (2011), bajo dirección de Olimpia Andrés y supervisión editorial digital de Carlos Domínguez. Además de ampliar la anterior en más de 8.000 lemas, está digitalizada y se ofrece online de manera gratuita en la web de la Fundación BBVA, permitiendo al usuario distintos niveles de profundidad: puede realizar una visualización simple, propia de los diccionarios habituales, o una avanzada, que muestra información sobre las funciones gramaticales de los distintos elementos de la definición y los textos en que se basa. Ya se encuentra disponible la tercera edición del Diccionario del español actual, obra de referencia en la lexicografía del castellano que el académico Manuel Seco proyectó a finales de los años sesenta del pasado siglo. Esta obra ha supuesto un gran avance en el campo de la lexicografía, ya que es el primer diccionario que ofrece un inventario léxico sistemático y riguroso del idioma, así como información sobre el funcionamiento gramatical de cada palabra con ejemplos reales de uso.
Casi en el arranque del trabajo conducente a la construcción del diccionario, Manuel Seco contó con la colaboración de la lexicógrafa Olimpia Andrés, que fue directora de la publicación en su segunda edición (2011) y lo es también en esta tercera en versión digital. A su vez, la tarea de documentación de Gabino Ramos, el tercero de los autores de la obra desde sus inicios, ha sido fundamental. En las tres ediciones han trabajado los tres autores, Gabino Ramos y Olimpia Andrés hasta el momento de su publicación, y Manuel Seco hasta que razones de salud se lo impidieran (2017). El trabajo de digitalización realizado por la Fundación BBVA ha contado con la supervisión de Carlos Domínguez, que se ha encargado de diseñar y coordinar la conversión de la información del diccionario en papel a su actual versión electrónica. El Diccionario, en esta tercera edición, registra el léxico documentado en España durante los últimos setenta y tres años (desde 1950), más de ochenta y tres mil lemas recogidos en un corpus de unos tres mil libros y quinientas publicaciones periódicas.
Es una versión que moderniza y amplía la anterior en más de 8.000 lemas y en la que se ofrecen al usuario varias capas de consulta: una visualización simple, con la definición y principales acepciones de uso del lema, propia de los diccionarios habituales, y una visualización avanzada, que facilita información sobre las funciones gramaticales de los distintos elementos de la definición y los textos en que se basa. “El Diccionario del español actual (DEA) es el diccionario más importante que se publica desde hace tres siglos, desde el Diccionario de autoridades”, señala Pedro Álvarez de Miranda, letra Q en la Real Academia Española, catedrático de Lengua Española de la Universidad Autónoma de Madrid, especialista en lexicología y lexicografía y discípulo de Manuel Seco. “Es la segunda vez en la historia”, continúa el profesor Álvarez de Miranda, “que se hace un trabajo que cabe considerar una proeza: un diccionario documentado, no con ejemplos inventados, sino con documentación veraz y real del uso de las palabras no se hacía desde 1739, fecha del sexto y último tomo del Diccionario de autoridades”.