Puedes compartir tu rueda personalizada con otras personas mediante una URL. Para ello, solo tienes que hacer clic en el botón “Compartir”, elegir la configuración que necesites y, a continuación, generar la URL. Cuando envíes esa URL a otras personas, podrán abrir la rueda con las mismas personalizaciones que tú. Si creas una rueda de decisiones con muchas configuraciones y entradas personalizadas diferentes, puedes guardarla en la nube de tu perfil y recuperarla más tarde. Para utilizar esta función, simplemente haz clic en el botón “Guardar” a la izquierda de la rueda giratoria. Luego, puedes ingresar el nombre y la descripción de la rueda antes de hacer clic en el botón “Guardar”. Para recuperar la rueda, haz clic en el botón “Abrir” y selecciónala de la lista. Otra característica excelente de nuestra rueda aleatoria es el modo de pantalla completa. Puede hacer clic en el botón Pantalla completa para ver la rueda completa sin los menús ni botones que la rodean.
Después de que la ruleta te proporcione los resultados del giro, puedes elegir entre Ocultar el segmento seleccionado o Eliminarlo. Si seleccionas la opción Ocultar segmento, podrás deshacerte del segmento seleccionado temporalmente. En otras palabras, el segmento no aparecerá en la ruleta durante la sesión. Esta función puede ayudarte a asegurarte de que el mismo segmento no se vuelva a seleccionar durante la sesión. Por otro lado, si haces clic en el botón Eliminar segmento, el segmento seleccionado se eliminará de forma permanente. Nuestra rueda giratoria personalizada también te permite ordenar y mezclar fácilmente las entradas si quieres mover elementos sin tener que copiar y pegar el texto en diferentes cuadros. Si hace clic en el botón “Ordenar”, todas las entradas se organizarán alfabéticamente. Si hace clic en el botón “Reordenar”, todas las entradas se reorganizarán aleatoriamente. Para que la rueda sea realmente tuya, también puedes cambiar el nombre y la descripción que se muestran en la parte superior. Puedes modificar el nombre y la descripción para reflejar el propósito para el que estás usando la rueda aleatoria, de modo que cuando la compartas con otros, ellos también entiendan la idea. Nuestra ruleta aleatoria tiene un gran límite en la cantidad de entradas que puede ingresar a la vez. Puede agregar hasta 1000 porciones diferentes y esta característica hace que nuestra rueda sea ideal para todo tipo de usos, incluso cuando debe elegir un ganador aleatorio entre muchas opciones diferentes. Nuestra herramienta ofrece varios idiomas, lo que garantiza que los usuarios puedan usarla en el idioma con el que se sientan más cómodos. Hemos cubierto todos los idiomas esenciales para que puedas aprovechar al máximo nuestras ruedas, ya sea que prefieras German, English, Dutch o cualquier otro idioma.
Todo sobre las pin-ups. Desde antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando alcanzaron un éxito inesperado, tuvieron usos y significados diferentes. Durante la Segunda Guerra Mundial, las ilustraciones de chicas pin-up -mujeres con poca ropa y actitud pícara- eran tan populares que hasta los bombarderos estadounidenses llevaban una en el frente del fuselaje. En trajes de baño o ropa militar, con camisas atadas a la cintura o polleras al viento, y hasta en ropa interior, estas imágenes sensuales y a la vez ingenuas adornaban también los talleres de autos y las tiendas de campaña. “Era una época en que las mujeres tenían más y mostraban menos”, apunta Dian Hanson, editora de la colección Sexy Arts de Taschen, en The Art of Pin-up, un libro que ella compiló y que acaba de lanzar la editorial con un recuento histórico y capítulos dedicados a los diez autores más destacados del género, entre ellos, Gil Elvgren, George Petty y el peruano Alberto Vargas.
Si bien el término pin-up -”fijar con tachuelas”- se acuñó en 1941, las primeras creaciones de este tipo aparecieron hacia 1886 en revistas francesas, de la mano de Jules Chéret -conocido como el padre del póster moderno-, y en 1895, en los Estados Unidos. Entonces, Charles Dana, un dibujante de la revista Life, creó a la Gibson Girl, una fémina desenvuelta que encarnaba el espíritu de la nueva mujer que estaba naciendo. Dana la delineó jugando al tenis o andando a caballo o en bici. Eran los años dorados de la ilustración. La bicicleta había sido la gran conquista femenina -una mujer ya no necesitaba de un hombre para ir de un lugar a otro- y la lucha por el sufragio femenino en los EE.UU. Los vestidos y corsets fueron reemplazados por ropa más cómoda y también más reveladora, que marcaba, por ejemplo, las piernas, antes ocultas bajo capas de tela. “Al intentar ganarse un lugar en un mundo de hombres, las mujeres los liberaron para que estos las miraran y las apreciaran de una forma más apasionante”, escribe Hanson.
Paradójicamente, las pin-ups, símbolos sexuales creados desde el punto de vista masculino -sin connotación pornógrafica: su sex-appeal es natural y su lencería suele quedar expuesta por accidente- son una representación del feminismo, al haber animado a las mujeres a liberarse de las normas impuestas. Actualmente, según académicas como Maria Elena Buszek, de la Universidad de Colorado, se las considera “una reivindicación de la sexualidad femenina”. La imagen de estas chicas -que aparecían en situaciones domésticas, aunque siempre con cierto descaro- se utilizó para reclutar soldados en la Primera Guerra Mundial, cuando el concepto de propaganda, para exaltar el patriotismo o atacar al enemigo, se había establecido. “Caramba. Ojalá fuera un hombre, me uniría a la Armada”, decía una pin-up vestida como marinera. “Sé un hombre y hazlo”, concluía. Posters por el estilo se clavaban en las paredes. A lo largo del tiempo, las pin-ups han tenido diferentes propósitos. En la Segunda Guerra levantaban la moral de las tropas.